Un hogar limpio y fresco es la base de una vida familiar saludable, pero muchos productos de limpieza tradicionales contienen sustancias químicas agresivas que pueden resecar la piel y dañar el medio ambiente. La inhalación constante de perfumes sintéticos fuertes y el contacto con sustancias corrosivas afectan al equilibrio natural de su entorno. El jabón negro Marius Fabre Savon Noir ofrece una alternativa suave y extremadamente eficaz que elimina estas preocupaciones. Este jabón negro líquido a base de aceite de oliva limpia con fuerza sin dañar su piel ni los materiales de su hogar. Con esta fórmula multifuncional y biodegradable, usted elige un entorno seguro y limpio para toda su familia y contribuye activamente a un mundo más sostenible.
El poder del jabón negro Marius Fabre Savon Noir reside en la saponificación tradicional de aceite de oliva puro, un oficio perfeccionado durante más de 120 años. El jabón de aceite de oliva tiene, por naturaleza, un fuerte efecto limpiador y desengrasante, a la vez que deja una capa protectora microscópica en superficies como azulejos, madera y cuero. Esto dificulta que la suciedad se adhiera. Como el jabón no contiene aditivos sintéticos, el producto es suave para las vías respiratorias y la piel, lo que lo convierte en una elección responsable para un hogar saludable.
| Marca | Marius Fabre |
| Contenido | 1 Litro |
| Peso | 1,001 kg |
Jabón vegetal con aceite de oliva (sin colorantes, sin fragancias añadidas, sin disolventes, biodegradable).
Para limpiar suelos y azulejos: diluya 2 cucharadas de jabón negro en 5 litros de agua tibia. Aplicar directamente con una fregona o esponja, no es necesario aclarar. Para suciedad persistente o desengrasar hornos y placas de cocina: aplique una pequeña cantidad de jabón puro sobre una esponja húmeda, frote la superficie y aclare con agua tibia. Consulte el envase para dosis específicas en otras aplicaciones como el cuidado de plantas o el mantenimiento del cuero.
Mantener fuera del alcance de los niños. En caso de contacto con los ojos, aclarar cuidadosamente con agua durante varios minutos; retirar las lentes de contacto si es posible y continuar aclarando. En caso de ingestión, consultar inmediatamente a un médico y mostrar el envase o la etiqueta.