En nuestro ajetreado día a día, a menudo buscamos formas de encontrar calma y equilibrio. El estrés y las tensiones cotidianas pueden acumularse, haciéndole sentir inquieto y con dificultades para relajarse. Cuando estos momentos de intranquilidad afectan a su bienestar, un apoyo natural es una forma responsable de volver a encontrarse a sí mismo. El Aceite de Lavanda Provenza de Ginkel's le ofrece una mano amiga. Este aceite esencial puro trae la atmósfera relajante de los campos de lavanda franceses directamente a su hogar, para que usted y su familia puedan disfrutar de un momento de descanso calmante y armonizador.
El Aceite de Lavanda Provenza de Ginkel's actúa a través de los sentidos para apoyar una sensación de relajación y bienestar. La lavanda es conocida desde hace mucho tiempo por sus propiedades calmantes. Al evaporar el aceite en una lámpara de aroma o mezclarlo con un aceite portador neutro para masaje, los componentes aromáticos se liberan gradualmente. Esto ayuda a relajar la mente y favorece una transición tranquila después de un día activo. Una valiosa adición a su rutina diaria para una calma natural.
| Especificación | Valor |
|---|---|
| Marca | Ginkel's |
| Peso | 1001,000 kg |
Aceite de lavanda 100 % puro.
Muy adecuado como fragancia en cremas base, aceites de masaje y también para su uso en lámparas de aroma.
Puede ser mortal en caso de ingestión y penetración en las vías respiratorias. Puede provocar una reacción alérgica en la piel. Provoca irritación ocular grave. Nocivo para los organismos acuáticos, con efectos nocivos duraderos. Si se necesita consejo médico, tener a mano el envase o la etiqueta. Mantener fuera del alcance de los niños. Evitar respirar el vapor, el polvo, el humo, el gas, la niebla o el aerosol. Lavarse las manos concienzudamente tras la manipulación. Llevar ropa de protección y gafas de protección. En caso de ingestión: llamar inmediatamente a un centro de información toxicológica o a un médico. NO provocar el vómito. En caso de contacto con la piel: lavar. En caso de contacto con los ojos: enjuagar con agua cuidadosamente durante varios minutos. Quitar las lentes de contacto cuando estén presentes y pueda hacerse con facilidad. Proseguir con el lavado. Si persiste la irritación cutánea o ocular: consultar a un médico. Quitar las prendas contaminadas y lavarlas antes de volver a usarlas. Guardar bajo llave. Eliminar el contenido y el recipiente en un punto de recogida de residuos peligrosos o especiales, de acuerdo con la normativa local, regional, nacional o internacional.