Cuando llegan los días soleados, todos queremos disfrutar del aire libre sin preocupaciones. Sin embargo, la exposición al sol a menudo conlleva dudas sobre la protección adecuada para la piel, sin que se sienta pegajosa o contenga sustancias químicas innecesarias. La leche solar Biosolis para rostro y cuerpo SPF30 ofrece el equilibrio deseado. Esta leche solar protege su piel de forma responsable contra la radiación UV, mientras que su fórmula natural sigue siendo suave tanto para su cuerpo como para el medio ambiente. Así podrá disfrutar del sol con total tranquilidad, sabiendo que su piel recibe un cuidado óptimo.
Biosolis utiliza filtros minerales que permanecen sobre la piel como un escudo invisible para reflejar directamente los rayos solares. A diferencia de los filtros químicos que penetran en la piel, esta barrera mineral ofrece protección inmediatamente después de su aplicación. La adición de aceites vegetales y aloe vera asegura que se mantenga el equilibrio hídrico de la piel, lo que ayuda a prevenir la deshidratación causada por el sol y el viento. Esto convierte al producto en una opción fiable para el cuidado diario de toda la familia.
| Especificaciones del producto Biosolis Leche Solar SPF30 | |
|---|---|
| Contenido | 100 ml |
| Factor de protección | SPF30 (Protección alta) |
| Adecuado para | Rostro y cuerpo |
| Resistencia al agua | Alta |
| Origen de los ingredientes | 99,05% de origen natural, 43% biológico |
Aloe Barbadensis Leaf Juice*, Zinc Oxide, Dicaprylyl Carbonate, Caprylic/Capric Triglyceride, Sesamum Indicum (Sesame) Seed Oil*, Polyglyceryl-2 Dipolyhydroxystearate, Propanediol, Polyglyceryl-3 Diisostearate, Sodium Chloride, Bisabolol*, Pongamia Pinnata Seed Extract, Benzyl Alcohol, Tribehenin, Glyceryl Dibehenate, Glyceryl Behenate, Dehydroacetic Acid, Tocopherol, Aqua. *Ingredientes procedentes de la agricultura ecológica
Agitar bien antes de usar. Aplicar generosamente en todas las partes del cuerpo expuestas al sol. Volver a aplicar regularmente, especialmente después de nadar, sudar o secarse con una toalla, para mantener una protección óptima.
Evitar el contacto con los ojos. No ingerir. Solo para uso externo. Mantener a los bebés y niños pequeños fuera de la luz solar directa. La exposición excesiva al sol supone una grave amenaza para la salud, incluso cuando se utiliza un producto de protección solar.