Una rutina diaria saludable comienza con un cuidado bucal óptimo, pero muchas personas experimentan encías sensibles o irritaciones durante el cepillado. Cuando se cepilla demasiado fuerte o no utiliza la técnica adecuada, esto puede provocar molestias y una sensación de limpieza insuficiente. El cepillo de dientes eléctrico Oral-B iO Series 3 negro mate ofrece el apoyo que busca. Gracias a la tecnología iO revolucionaria y a un sensor de presión inteligente, limpia su dentadura de forma suave y responsable, permitiéndole disfrutar diariamente de una sensación de limpieza profesional sin irritación.
El Oral-B iO3S utiliza un sistema de accionamiento magnético avanzado que dirige la energía directamente a las cerdas. La combinación del icónico cabezal redondo y las suaves microvibraciones asegura que la placa bacteriana sea tratada eficazmente, mientras se cuidan las encías. El sensor de presión integrado sirve como guía interactiva que le proporciona información directa durante su rutina de cepillado. Esto le ayuda a desarrollar un hábito de cepillado seguro, lo cual es esencial para mantener una flora bucal fuerte y una sonrisa saludable.
| Propiedad | Especificación |
| Marca | Oral-B |
| Peso | 1001,000 kg |
| Color | Negro mate |
Este producto es un dispositivo de cuidado electrónico y no contiene ingredientes líquidos activos ni composiciones químicas.
Utilice el cepillo de dientes eléctrico dos veces al día, preferiblemente por la mañana y por la noche. Aplique una pequeña cantidad de pasta de dientes en el cabezal iO. Mueva el cabezal suavemente de diente en diente sin presionar fuerte; deje que las microvibraciones y el sensor de presión hagan el trabajo. Cepille durante los dos minutos recomendados y enjuague bien el cabezal con agua después de su uso.
Compruebe regularmente el cable y el cargador en busca de daños. No utilice un dispositivo dañado o que no funcione correctamente. Este dispositivo no está diseñado para ser utilizado por niños menores de tres años sin supervisión. Reemplace el cabezal cada tres meses o antes si está desgastado, para garantizar un funcionamiento e higiene óptimos.