Estar tumbado o sentado durante mucho tiempo puede provocar una presión dolorosa y constante en zonas vulnerables del cuerpo, como el codo o el talón. Esta molestia no solo interrumpe el descanso diario, sino que también aumenta el riesgo de sufrir úlceras por presión (escaras). El protector de codo y talón de Vitility ofrece el apoyo necesario. Gracias a su alivio de presión específico, este dispositivo ayuda a proteger la piel y a aumentar considerablemente la comodidad al estar tumbado o sentado. Una solución fiable y cuidadosamente diseñada que contribuye al bienestar de su familia.
Principales ventajas
- Alivio de presión específico: Reduce la carga de presión directa sobre el talón o el codo para evitar daños en los tejidos.
- Acción preventiva: Ayuda eficazmente a prevenir las úlceras por presión en casos de encamamiento prolongado o inactividad.
- Suave comodidad: Fabricado con materiales respetuosos con la piel que resultan suaves al tacto y minimizan las rozaduras.
- Fácil de usar: Fácil de colocar y ajustar para un ajuste óptimo.
Cómo funciona
El protector de codo y talón de Vitility distribuye la presión que se genera al estar en contacto prolongado con un colchón o el reposabrazos de una silla. Gracias a su diseño anatómico y al material acolchado, se alivia la circulación sanguínea local. Esto ayuda a mantener la integridad de la piel y ofrece el descanso y la protección necesarios durante los periodos de recuperación en casa o en un entorno de cuidados.
Composición
| Especificación | Detalles |
|---|
| Marca | Vitility |
| Peso | 1001.000 kg |
Ingredientes
Fibras sintéticas, materiales de relleno acolchados.
Uso y dosificación
Coloque el protector alrededor del codo o el talón y ciérrelo con el cierre correspondiente. Asegúrese de que el protector quede firme pero cómodo, sin cortar la circulación sanguínea. Compruebe regularmente que esté bien colocado.
Seguridad y exención de responsabilidad
Exclusivamente para uso externo como apoyo para la comodidad al estar tumbado. No aplicar directamente sobre heridas abiertas. En caso de úlceras por presión graves o dolor persistente, consulte siempre a un médico especialista.